Crónica día 18-01-2014
Integrantes de la salida: Vicente, Paco,
Toni, Miguel, Alonso, Carlos, José Vicente, Javier, Pincho y Mª France, la
cronista.
Distancia: 21 km
Desnivel acumulado: 650 m (aproximadamente).
Como las previsiones del tiempo no eran muy
alagüeñas y el día había amanecido muy gris y amenazando lluvia, solo 7
valientes incluido pincho y la que escribe, nos dimos cita puntuales como
siempre a las 8:00 en el bar de la gasolinera de Xirivella. Dejando unos
minutos por si algún rezagado se apuntaba, salimos a las 8:10 camino de
Portacoeli repartidos en dos coches.
Una vez en Porta Coeli dejamos los coches en
la explanada del área recreativa, que para lo pronto que era, estaba llena ya
que era la hora de salida de muchos ciclistas que iban a recorrer las sendas de
la Calderona con sus montainbikes.
A las 8:50 ya estábamos todos listos para
iniciar la ruta programada. Partiendo desde la carretera de las canteras hacia
el este y después de haber cruzado un pequeño barranco, tomamos una senda a la
izquierda que era el principio de la ruta. A unos 100 metros, giramos de nuevo
a la izquierda cuando llegamos a una bifurcación. Era el inicio de la ascensión.
En ese momento Alonso recibió un watsup de
Javier que no había llegado a tiempo a la salida porque no le había sonado el
despertador. Explicándole Alonso donde estábamos, dijo que venía a nuestro
encuentro.
Entre pinos y arbustos empezamos a subir, y
conforme ascendíamos la niebla se iba espesando dificultando la vista del
paisaje que teníamos a nuestro alrededor. Concentrados en nuestros pasos pasamos
por lo que parecía una cantera abandonada y seguimos ascendiendo, bajo un
ligero chirimiri que se paró cuando llegamos a un cruce donde la senda se
convierte en pista y se bifurca de nuevo. Tomando el camino de la izquierda y
después de 1 hora de ruta llegamos a la Font de Potrillos, que estaba seca.
Siguiendo la pista que era bastante ancha y
llana, encontramos un cruce con un cartel que indicaba a la izquierda Mirador
de Rabalsadors 1’5km y seguimos las indicaciones. A unos 500 metros, cuando la
pista gira hacia la derecha, a nuestra izquierda y después de pasar unas vallas
de madera tomamos una senda entre pinos
con una ascensión prolongada pero muy llevadera. Aunque la climatología estaba
respetándonos, las nubes que teníamos a nuestro alrededor no nos dejaron
disfrutar de las vistas que se vislumbraban desde esa altura.
Cuando ya estábamos a una altura
considerable, las nubes nos dieron una tregua y de repente se abrió el cielo
permitiéndonos ver el valle con la impresionante Cartuja al fondo, lo que
aprovecharon varios para inmortalizar momento.
Tras hora y media de ruta, decidimos que era
hora de almorzar, pero como parecía que quedaba poco para llegar al Mirador de
Rebalsadors, optamos hacerlo allí. No veíamos mucho por culpa de la niebla, la subida al mirador no estaba muy bien indicada
y no la teníamos marcada en la ruta que llevábamos en el GPS, la pasamos de
largo y seguimos el camino.
Cuando llevábamos unos 200 metros andados y
habiendo preguntado a un grupo que nos
encontramos, decidimos almorzar donde estábamos. Una pena que no pudiéramos
contemplar el paisaje que teníamos a nuestros pies, pero eso no nos impidió que
disfrutáramos del almuerzo y la compañía como siempre, aunque esta vez lo
hicimos corto porque la humedad del ambiente nos estaba dejando helados.
Como nos habíamos quedado con las ganas de
subir al mirador y ya teníamos el estómago lleno, desandamos los 200 metros y
esta vez sí que encontramos el mojón que estaba medio desmontado y que indicaba
la senda que ascendía al mirador. Llegamos arriba justo a tiempo, ya que
empezaba a llover. Menos mal que había sitio en el hueco inferior del mirador,
porque la lluvia cada vez era más fuerte.
Esperando que la lluvia parara, como de la
nada y todo mojado apareció Javier, que después de llegar a Portacoeli había hecho
el camino al revés para llegar a nuestro encuentro.
Con uno más en el grupo y como ya no llovía
tan fuerte, decidimos salir y retomar nuestro camino. En vez de seguir la ruta
planeada en un principio, tomamos la pista que llevaba a la Cartuja ya que el
camino era mejor y más despejado. Lo que nos hizo dar un poco de vuelta y hacer
casi 6 km más de los previstos.
Siguiendo la pista y después de haber andado
alrededor de 1km vimos un cartel que
indicaba 8’5km Cartuja de Portacoeli siguiéndolo llegamos a otro cartel que
indicaba 6km, y tomando una senda que salía hacia a la izquierda nos llevó a
una pista donde retomamos nuestra ruta inicial siguiendo el track marcado en el
GPS. La lluvia había parado hacia un rato y un tímido sol empezaba a despuntar
entre las nubes.
Bajamos una senda entre pinos que acababa en
una casa y tomando el sendero que salía desde allí, llegamos a una pista que conducía a la Font
de Merge. Para llegar a la Font había que desviarse 100 metros hacia la
derecha. Esta vez si que pudimos rellenar las cantimploras. Volviendo sobre
nuestros pasos a la pista principal, pasamos por la puerta del camino que lleva
a la Masía de La Pobleta.
Seguimos la pista que discurría paralela al
Barranc de Porta Coeli hasta la misma Cartuja. Con 800 años de historia la
Cartuja de Porta Coeli siempre impresiona por su majestuosidad. De ahí por la
carretera y después de alrededor 3 km andando llegamos a los coches.
Eran las 14:30 así que para celebrar la
conclusión de los 21 km de ruta, decidimos irnos a Bétera a tomarnos unas
cervezas y unas bravas. A las 16:00 estábamos despidiéndonos en la gasolinera
de Xirivella y quedamos emplazados para una nueva ruta el próximo sábado.
MONTAÑEANDO
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